Para esta reflexión optare por una clase de prosa más personal. Quisiera depositar mis pensamientos sin más pretensión que enunciar las impresiones poslectura . No quiero esforzarme tanto en el hilo argumental, sino presentar las observaciones e interpretaciones. Iniciemos de una vez. Parece inevitable comparar esta obra con el resto de la triada trágica rural. Mientras Bodas de Sangre (1931) nos presenta el deseo a partir de lo prohibido (el adulterio), Yerma (1934) desarrolla este elemento a través de lo lícito (una esposa queriendo tener un hijo). A partir de esto, me permito desplegar el primer punto de análisis: Yerma como un personaje prototípico. ¿A qué me refiero con esto? La protagonista de la obra trágica representa a partir de todas sus características un modelo ideal para la sociedad española de mitades del siglo XX: posee una necesidad impostergable por tener un hijo, existe una servidumbre fiel hacia su marido, debe cumplir con las tareas domésticas y mantener la leal...
¿Posee alguna virtud literaria? No. ¿Qué hace bien? Representación epistolar de la sensibilidad y transmisión de un mensaje político. Considero que el desprestigio de la imagen de Diego Rivera es un ataque realizado para visibilizar cómo detrás de cada gran hombre existe una mujer dejada de lado. Por último, es importante mencionar como Quiela destaca principalmente por una evolución apresurada. De la idolatría por un hombre, al discurso distante. ¿Existe alguna clase de construcción elaborada donde la mujer empodere su sentir? No.